martes, 19 de mayo de 2015

NEW YORK CHEESECAKE FÁCIL


Buenos dias lamineros y lamineras!

Esta semana traigo una receta dulce, la famosisíma New York Cheesecake. La verdad que hay infinidad de versiones de esta tarta, que se fría, que si caliente, que si con nata, que si con leche condensada... la verdad que yo quiero probar a hacerlas todas, si todas todas! jeje pero poquito a poco. 

La versión que os traigo esta vez, es una muy fácil y relativamente rápida, aunque tiene bastante tiempo de cocción, pero eso permite que mientras estemos haciendo otras cosas.

La verdad que es uno de los postres que más suele gustar porque no es extremadamente dulce, y sirve tanto para después de las comidas como para la merienda.

No me enrollo más y os dejo con la preparación y como siempre os digo, probar a hacer la receta y si os apetece podéis comentar vuestras dudas / resultados / etc. tanto aquí en el blog como en el Facebook de Dulces & Sabrosos o  por correo electrónico a dulcesysabrosos@hotmail.com y también podéis encontrarme en Twitter como @DulcesySabrosos y ahora puedes seguirme también en Instagram como dulcesysabrosos.

Ahora si, os dejo con la receta:



INGREDIENTES:


  • 1 paquete de galletas maría (aclaro que, uno de los que salen dentro del paquete grande, no me pongáis todo el paquetón que luego sale para 4 tartas jeje).
  • 80 gr de mantequilla (esta cantidad es orientativa porque depende del tipo de galletas pero yo utilicé esa cantidad, y si os hace falta más o si queréis hacer la tarta un poco más sana, se añade o sustituye la mantequilla por leche, aunque el resultado evidentemente no es el mismo, a mi personalmente me gusta más con mantequilla).
  • 3 huevos (tamaño M).
  • 1 cucharadita de azúcar (si tenéis azúcar avainillado mucho mejor).
  • 300 gr de queso de untar.
  • 200 ml de nata para montar (mínimo 35% de materia grasa).
  • 150 gr de leche condensada.
  • Mermelada al gusto, aunque yo recomiendo de frutos rojos o fresas (la que utilicé fue mermelada casera de fresa que hice con poca azúcar, porque las de compra llevan demasiado y me gusta el toque ácido que le queda si pone menos cantidad, pero un día subiré la receta no os preocupéis).



*Debo recomendaros que no utilicéis galletas hojaldradas porque además de necesitar más cantidad de mantequilla, no queda con la misma textura que con galletas maría que queda como más compacta y durilla la base.


Lo primero es trocear las galletas y molerlas (si no tenéis picadora no hay problema, yo las triture con la propia batidora), y mientras derretimos la mantequilla al microondas en el modo descongelar (aquí no os indico tiempo pues depende del tamaño de los trozos de la mantequilla o del  microondas en cuestión, eso si, ir vigilando poco a poco), precalentamos el horno a 200º con calor solamente por abajo y llenamos la bandeja del horno con agua.

Cuando la mantequilla esté derretida la mezclamos con la galleta hasta que esté todo bien integrado y en un molde (lo ideal es un molde desmontable pero si no tenéis no hay problema, yo utilicé uno normal, eso si, de unos 23 a 25 cm de diámetro, y lo que hay que hacer es bien sea  desmontable o no, colocar papel de horno en el fondo para que no se pegue al fondo y engrasar los laterales). Para aplanar la galleta yo me ayudo de una cuchara, pero también sirven las manos :)

A continuación se baten los huevos con el azúcar, el queso de untar, la nata y la leche condensada, bien batido (si tenéis varillas mejor, pero si no es así no pasa nada, con una batidora normal sirve) y vertemos la mezcla en el molde, encima de la galleta y lo introducimos al horno. CUIDADO! si utilizáis un molde desmontable deberéis forrar la parte inferior  con papel de aluminio para que no entre agua, por eso yo casi os recomiendo utilizar un molde normal que no haya que forrar y para desmoldar la tarta basta con poner en la base papel de horno. 

Y, bajamos el horno a 180º y horneamos 45 minutos (dependiendo del horno puede variar 5 o 10 minutos, la primera vez ir controlando después de la media hora), cuando pase el tiempo dejamos 15 minutos más pero ahora con calor por arriba y por abajo (lo que si os recomiendo es que pongáis la bandeja en la ranura por debajo de la mitad del horno, es preferible que esté más hacia el fondo que hacia arriba o se os quemará aunque solamente pongamos calor por abajo). Pasado ese tiempo apagamos el horno y retiramos el agua de la bandeja, y volvemos a introducir la tarta dejándola unas 4 horas reposando con el horno apagado.

Después la guardamos en la nevera como 2 horas antes de ponerle la mermelada. Aunque debo deciros que si tenéis prisa podéis sacarla del horno y dejarla reposar a temperatura ambiente y cuando enfríe ponerle la mermelada, pero lo ideal es respetar los tiempos.






Y esta es la receta, con ingredientes y materiales sencillo y fáciles de encontrar por casa, y aunque lleva tiempo, mucho se va en el proceso de horneado que no hay que estar ahí, podemos aprovechar para hacer otras cosas.

Esto es todo, y espero que os haya gustado la receta y de verdad, probarla porque está ¡deliciosa!

Un abrazo!!





2 comentarios:

  1. Facil pero muy sabroso que es lo que mas importa.Bssss y buenas noches.

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